Si Facebook se hubiera creado en España se llamaría HOLA!

Mi escasa experiencia con revistas categorizadas como “femeninas populares”, que no lo defino así yo, que lo dice la OJD y la SGEL, se remonta a la lejana época en la que los teléfonos móviles solo servían para llamar y me encontraba desvalido en salas de espera de médicos o dentistas (algunos, gracias a Dios, tenían ejemplares de Automovilismo o de MUY, que me daban al menos una alternativa más confortable).

Este verano, el timeline de mi cuenta de Facebook me ha llevado a esta asociación, aunque ni que decir tiene que es muchísimo más agradable, ¡donde va a parar!, disfrutar de las fotos del maravilloso viaje que se ha pegado un amigo, que de unas fotos robadas en bikini a la amante del torero de turno. Eso si, solo hago Me Gusta cuando me apetece.

Y ni que decir tiene, lo reconfortante de esos mensajes cortos con frases grandiosas que te elevan el alma, la moral y el espíritu, comparado con aquellas previsiones para la semana de tu signo zodiacal, que siempre se adaptaban como un guante a lo que te sobrevenía. Y encima me las publican mis amigos, esto es maravilloso.

Recuerdo vagamente que también tenía la revista su pequeño espacio para sucesos y desgracias, pero esto no se lleva mucho en Facebook; pero como tengo Twitter, cuando el cuerpo me pide morbo y no tengo cerca una TV para poner un telediario, me engancho al mundo real con la ventaja añadida de que son mis followings (no pega mucho eso de decir “seguidos”), escogidos libremente por mi, los que me surten de información veraz, inmediata, no manipulada por intereses mediáticos, aunque a algunos se les vea algún que otro plumero.

Lo que más aprecio son los contenidos orientados a sacarte una sonrisa o a pegarte unas risas, que superan con creces a los pocos humoristas que tenían la suerte de publicar sus viñetas en aquellas revistas. Esto, salvo raras ocasiones que aplaudo y que pulsaría el dedito diez veces, no son ocurrencias de mis amigos, que pena, son de otra gente muy cachonda que se amparan en páginas con seudónimos tan ocurrentes y breves como “se me saltan las lágrimas cuando la teleoperadora es española” por citar uno (que posiblemente tenga muchos amigos de otros países con ese nombre).

Creo que si a Facebook se le asignara una banda sonora o mejor, un himno, la canción de la abeja Maya podría serlo, claro que a mi, personalmente, me gustaría que fuera la de la Hormiga Atómica, por aquello de “luchar contra el mal”, pero seguimos con la absurda tendencia del buenrollismo, lo cual cuadra perfectamente con el espíritu Hola! (en un país multicolor).

Un reciente spot televisivo decía algo así como, que todos aquí salimos muy guapos en las fotos del perfil, ¡y que lo digan! Y si no, pues se pone la foto del perro, o de cuando uno tenía 15 años, o incluso, un trozo de la cara, preferiblemente con algún ojo en enfoque primer plano. Y luego las fotos cuidadosamente seleccionadas, que nada tienen que envidiar a las de las felices familias tan guapas y limpias que desayunan juntas con cara de felicidad en los anuncios, que al menos éstas fotos son reales y no prefabricadas y “a gusto con la vida”.

Otra característica, negativa en este caso, es la cantidad de publicidad con la que Facebook supera con creces cualquier revista (y mira que tenían publicidad)…. pero ¡claro! ¡para eso Facebook es gratis! mmm, bueno no se, yo, sinceramente, nunca compré un Hola! (o indirectamente si, igual estaba incluido en los honorarios del dentista o del peluquero). Pero ojo, que aquí en Facebook me dicen a que amigos les gusta tal o cual producto, y eso, quieras que no, puede ser relevante (o eso creen).

O lo que es mejor, si mis amigos quieren anunciar algo, lo que sea, incluso un producto que vendan ellos, lo hacen cuando quieren y gratis total, ¡imagínate si hubieran tenido que pagar un faldón en Hola! uf, no veas que ahorro.

Recuerda además que una persona normalmente no se tragaba toda la revista de pe a pa, iba ojeando, como hacía yo, la boda de un torero,- paso -, la entrevista a la única medalla de oro de las olimpiadas, – venga, voy a leerla -; el parto de aquella folclórica, – paso -, … vaya! mira esto, “curiosidades del mundo”, -a leerlo -…. y así al final te habías aplicado tu dosis personalizada y si aún no había llegado tu turno en el médico, dejabas el número de Mayo y mirabas el de Abril, total, no te quedaba otra opción….

Aquí en Facebook además están “tus” grupos, libremente seleccionados por ti, y allí pululan tanto amigos, como amigos de tus amigos, como desconocidos, y muchos de ellos, generosamente, te van dejando noticias e informaciones relativas a temas que, por alguna razón, te interesan. En “Hola!” creo que solo había una sesión que realmente me gustaba, y era la de los éxitos musicales.

O sea, el momento lectura de revista, traducido al facebook, son esos 10 o 15 minutos en los que te conectas para ver que se cuentan tus amigos, y encuentras una edición ¡del momento!, que no tiene nada que ver con la edición siguiente si lo haces 2 horas después o 2 horas antes, salvo que solo tengas 2 amigos, y que no sean especialmente activos, porque también los hay que se enganchan al cuadrito del estado y se creen de verdad que alguien le está preguntando ¿Que estás pensando? Y no paran….

Reseña y agradecimiento: Imágen de Hola! referenciada en el Blog de Ságabe  (www.sagabe.es)

Imagen de la Hormiga Atómica propiedad de ©2002-08 Donald D. Markstein. Art © Hanna-Barbera.

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